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Srinivasa Ramanujan, el señor de los números

Entre artículos de tecnología, creo que es el momento de dedicarle un espacio a una de esas personas que, desconocidas para la gran mayoría de nosotros, han hecho (y harán) posible el avance de las matemáticas, la ciencia y la tecnología. Digo bien “harán” porque aunque el personaje en cuestión haya fallecido hace muchos años, su legado no, y este legado, compuesto por más de 4.000 fórmulas matemáticas, tiene implicaciones directas en una de las teorías científicas más de boga actualmente. la teoría de cuerdas.
Por supuesto que ni haré el intento de relatar nada relacionado con la teoría de cuerdas, un campo del que se dice que solo unas pocas personas pueden hablar seriamente sobre él. Una de estas personas es el científico y divulgador Michio Kaku, de cuyo libro (que recomiendo encarecidamente), “Hiperespacio”, he sacado algunas de las citas sobre nuestro misterioso hombre.

El hombre que os voy a presentar hoy es Srinivasa Ramanujan, quizá uno de los hombres más misteriosos de toda la historia de la ciencia. Ramanujan nació en diciembre de 1887 en el seno de una humilde familia en Erode, India. Vivió toda su vida con escasos recursos y afectado por diversas enfermedades, pero desde pequeño se intuía que aquel niño no era como los demás: era conocido en su pueblo por sus poderes de cálculo.

Srinivasa Ramanujan

Srinivasa Ramanujan

Lo más curioso y extraño de su brillantez matemática es que Ramanujan no tuvo instrucción matemática conocida, salvo la que obtuvo de un vulgar libro de matemáticas escrito por George Carr, llamado “A Synopsis of Elementary Results in Pure and Applied Mathematics”. Quizá este hecho, no haber tenido ninguna exposición a las matemáticas salvo este libro, fue lo que liberó su genio. Según su hermana:

Fue este libro el que despertó su genio. Él se propuso establecer por sí mismo las fórmulas allí dadas. Como no tenía la ayuda de otros libros, cada solución era un trabajo de investigación por lo que a él concernía...”

Gracias a esta virtud, ganó una beca para estudiar en la escuela superior. Pero, una vez allí, le sucedió lo que a muchos otros grandes genios anteriormente: el aburrimiento de las aulas y el estar absorto en las ecuaciones que circulaban en su cabeza le hicieron fracasar y su beca fué cancelada.

Sin recursos, ni posibilidad de formarse en un nivel superior, y enfermo, Ramanujan se encontraba en una difícil situación. Por suerte, un amigo le ayudó para convertirse en un vulgar empleado en el puerto de Madrás, con una paga anual de apenas veinte libras. A pesar de la precariedad de su situación, este trabajo le dejó suficiente tiempo libre para continuar con su pasión: aquellas ecuaciones que bailaban en su cabeza y que “las diosas le inspiraban en sueños”.

Ramanujan, ávido de establecer contacto con otros cerebros matemáticos, comenzó a enviar algunas de sus ecuaciones y resultados a diversos matemáticos de la India e Inglaterra. La práctica totalidad de sus cartas fueron ignoradas, pero hubo una que llamó la atención a su destinatario. Este destinatario era, ni más ni menos, que el genio matemático Godfrey H. Hardy, de la universidad de Cambridge.

Hardy comenzó a estudiar aquellos densos teoremas que le enviaba un “empleado del puerto de Madrás” (como se había identificado Ramanujan). Durante dicho estudio, Hardy no pudo más que sorprenderse, ya que aunque alguno de aquellos teoremas eran de sobra conocidos en Occidente, otros eran totalmente desconocidos para los matemáticos occidentales. Hardy, una de las mentes matemáticas más brillantes de la época, intentó demostrar alguno de aquellos teoremas.

Me derrotó por completo. Nunca había visto nada antes que se le pareciera en lo más mínimo. Una ojeada a ellos [los teoremas] es suficiente para mostrar que sólo podían estar elaborados por un matemático de la más alta categoría.”, recordaba Hardy.

Hardy llegó a una rápida conclusión: aquel empleado del puerto de Madrás era un genio, capaz de redescubrir de nuevo 100 años de matemáticas europeas:

Él había estado llevando a cabo una carrera imposible, un pobre y solitario hindú enfrentando su cerebro contra la sabiduría acumulada de Europa.”, remarcaba Hardy.

Sorprendido ante el descubrimiento, Hardy decidió ponerse en contacto con Ramanujan. Arregló su estancia en Cambridge y Ramanujan, por fin, pudo entrar en contacto con la élite matemática y científica. Durante los 3 siguientes años, Ramanujan alcanzó su brillantez matemática. Hardy nunca fué capaz de determinar mediante qué proceso mental Ramanujan descubría nuevos teoremas:

Parecía ridículo importunarle sobre cómo había descubierto este o ese teorema, cuando él me estaba mostrando media docena de nuevos teoremas cada día.

Godfrey H. Hardy

Godfrey H. Hardy

Por desgracia, el estado de salud de Ramanujan nunca mejoró. Después de 3 años en Cambridge, regresó a la India en 1919, donde murió un año más tarde, a los 32 años de edad. Años más tarde, se encontró en la universidad de Cambridge un libro de apuntes de Ramanujan. Los matemáticos que lo analizaron comentaron:

El trabajo de ese año, mientras se estaba muriendo, era el equivalente a una vida entera de trabajo de un matemático muy grande. Lo que consiguió era increíble, que nosotros sepamos, nunca se ha intentado una redacción matemática de este alcance o dificultad.

Y es que algunos de los teoremas matemáticos escritos por Ramanujan necesitan de un ordenador moderno para su demostración. Así de increíble y breve fue la vida de este matemático indio, cuya obra sigue siendo objeto de estudio y que, como dijimos al inicio, ha sido fundamental para nuevos estudios sobre la teoría de cuerdas.

Referencias:
[1] Hiperespacio, de Michio Kaku.
[2] Srinivasa Ramanujan, disponible en la Wikipedia.
[3] Ramanujan, de Godfrey H. Hardy. Citado a través de Hiperespacio, de Michio Kaku.

¿Una caja “menos tonta”?

Ha pasado ya tiempo desde el llamado “apagón analógico” y, como casi todo el mundo temía, esto no ha supuesto ningún cambio a la hora de consumir contenidos digitales de calidad. La Televisión Digital Terrestre (TDT) nació muerta, así que veamos qué nos ofrecerá el mercado en un futuro próximo y qué servicios existen ya en otros países.

La TDT caerá en poco tiempo… y la televisión por cable también.
Parece que las tornas van cambiando y parece que el visionado de contenidos bajo demanda ganará la partida al visionado de contenidos en tiempo real. Aunque ahora nos parezca ilógico que la gente prefiera ver los contenidos en tiempo real al “verlo cuando quiero, cómo quiero y donde me da la gana”, hasta hace poco podíamos leer estudios que afirmaban que un alto porcentaje de consumidores de contenidos televisivos preferían visionar aquello que los canales de televisión les ofrecieran, ya que al final el mero hecho de tener que elegir qué ver les hacía perder más tiempo en la elección que en el visionado.
Ahora esto está empezando a cambiar y existen varias alternativas (la mayoría sólo disponibles, de momento, en Estados Unidos) que están calando muy bien en el mercado.

Netflix
Netflix es una empresa que empezó con el alquiler de DVDs a través del correo y que ahora, aunque aún sigue ofreciendo este servicio, ofrece a sus clientes la posibilidad de visionar películas y series de televisión en su televisor a través de Internet con la ayuda de una Xbox, una PS3, Google TV, Apple TV o cualquier otro dispositivo que permita el streaming desde Netflix. Si se están preguntando cuanto costaría todo esto, no se alarmen: 8.99$ al mes. Algunos imaginamos que si intentaran montar este servicio en España, seguro que intentaban colarnos un precio desorbitado…

Hulu
Hulu es otro sistema de streaming de shows y series de televisión. Entre sus proveedores de contenidos se encuentra las cadenas NBC, Fox o ABC, entre otros. Ofrece contenidos a través de flash vídeo, con una calidad algo superior a YouTube, pero menor que el estándar televisivo.

Por cierto, a raíz de los comentarios anteriores sobre cómo están ganando terreno los sistemas de contenidos bajo demanda frente a los métodos tradicionales,veamos algunos datos:

  • Netflix, quizá el mayor proveedor de contenidos bajo demanda, representa el 20% del tráfico de Internet en Estados Unidos durante el periodo de “máxima audiencia” (entre las 8pm y las 10pm). [1]
  • Ericsson ha publicado un estudio sobre cómo está cambiando el comportamiento de los consumidores. El porcentaje de personas que consumen contenidos broadcast sigue siendo alto, pero el visionado bajo demanda está aumentando regularmente, algo que no es ninguna novedad. El dato más revelador de la encuesta es que el gasto del consumidor no es proporcional al tiempo de visión invertidos: El consumidor gasta una media de 38 euros mensuales en consumo de TV/Vídeo, con un 60% de ese presupuesto dedicado a las emisiones broadcast. Sin embargo, las emisiones broadcast sólo representan un 40% del tiempo dedicado al consumo de TV/Vídeo, por lo que no están pagando por el servicio que más utilizan. [2][3]
  • Casi 800.000 hogares abandonaron la TV (es decir, sus subscripciones por cable o satelite) por alternativas online (Netflix, Hulu, etc). [4]

¿El gran cambio?
Desde el nacimiento de la televisión no se ha apreciado ningún cambio significativo en la forma de consumir contenidos a través del televisor. De acuerdo, ahora hay más canales, ha llegado la TDT, etc, pero ninguno de estos avances ha supuesto cambio alguno en la forma de visionar contenidos de manera pasiva. Google, con el lanzamiento de su Google TV, parece querer cambiar aquello de la “caja tonta” por la “caja lista” (aunque creo que la “caja menos tonta” sería un término más correcto).
Con Google TV, un sistema basado en Android, además de ver la televisión, podremos navegar libremente por Internet, utilizar las redes sociales o, como en los smartphones, bajarnos aplicaciones del Market. Google espera que esto impulse el mercado de la televisión como los smartphones lo ha hecho con el de la telefonía. El otro día mi compañero Jesús Rodríguez hacía el siguiente comentario sobre la aplicación de la Formula 1 para Iphone: “No sé cómo los comentaristas de televisión se pierden en la retransmisión, con la aplicación de la F1 puedes ver en todo momento dónde está cada piloto”. Pues traslademos esto a Google TV: Estás sentado en tu casa, viendo la carrera y, simultáneamente, podrías lanzar una aplicación de la F1 para ver exactamente el estado de la carrera, con un mapa en tiempo real de dónde está cada piloto y qué tiempo están haciendo. Al mismo tiempo, podrías estar comentando la carrera con tus amigos en GTalk o Facebook. Las posibilidades son infinitas.

Yo me lo guiso, yo me lo como.
No es ninguna novedad pero es algo que la se está haciendo. Ante la falta de alternativas como Netflix, hay mucha gente que prefiere montarse un auténtico sistema de contenidos bajo demanda propio. Es decir, bajarse sus series de televisión o películas favoritas, almacenarlas en un NAS compartido en su red local y acceder a estos contenidos a través de un televisor contectado a través de MediaCenters, como XBMC.

Aunque las productoras y proveedoras de contenidos digitales se tiran de los pelos ante esta posibilidad, realmente aquí, en España, los usuarios no tienen una alternativa “legal” para el visionado de contenidos bajo demanada. Nuestras conexiones de Internet son más lentas y caras que en otros muchos países, las televisiones no vuelcan totalmente sus contenidos en sus webs de manera gratuita y no existen servicios como Netflix. Recordemos que en Estados Unidos la cuota mensual de Netflix son 8.99$, esperemos que si implantan aquí servicios parecidos no pongan una cuota mensual de 20 o 25 € y después digan “es que la gente no paga, prefiere descargar” ante la falta de clientes.

Referencias:
[1] Netflix accounts for 20 of peak US Internet Bandwidth Study
[2] Half Of Consumers Watch On-Demand Internet Television Weekly
[3] Consumer study shows changing TV behavior
[4] Estimate: 800,000 U.S. Households Abandoned Their TVs For The Web
[5] Internet TV and The Death of Cable TV, really

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