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Sobre el iPhone 5 y la innovación

Muchas son las voces tachando de chasco el anuncio del último iPhone por parte de Apple. Creo que el mayor problema es la pérdida de perspectiva de quien emite estas opiniones…

Es rigurosamente cierto que el iPhone 5 no es más que una versión vitaminada, con la pantalla un poquito más grande y con la novedad de la conexión LTE, del modelo anterior. ¿es eso una decepción? en absoluto, es lo normal.

Obviando rumores fuera de toda lógica, que atentan ante las limitaciones de la tecnología actual, lo único que se podría echar en falta es la inclusión de la tecnología NFC en el dispositivo… pero mucho me temo, que lejos de suponer un lastre para el dispositivo (en comparación con los modelos que ya disponen del chip NFC y funcionan sobre Android), supone un lastre para la implantación de la tecnología… no nos engañemos, los terminales que ya cuentan con esta tecnología no la aprovechan para casi nada… La idea principal para utilizar estos chips es para realizar pagos de manera rápida y segura, dejando de lado las tarjetas de crédito.

¿por qué Apple no ha incluido todavía chips NFC en sus dispositivos?

No es un problema técnico, es más bien problema de definición de negocio, ni está definida como podría utilizarse con el fin de realizar los pagos, ni Apple debe tener muy claro como meter la cuchara para llevarse su parte (el pago con tarjetas de crédito está más que implantando en todo el mundo, y prácticamente son 2 actores los que se llevan la mayor parte, Visa y MasterCard, y tristemente tanto los clientes como los establecimientos estamos obligados a tragar con sus condiciones y decisiones ya que son un estándar de facto… [ver nota al final]).

¿por qué no hay mayor nivel de innovación por parte de Apple?

Porque no lo necesita. El iPhone es un producto maduro, con una cuota de mercado importante, con una cuota de los beneficios del mercado abrumadora, y con el mayor porcentaje de fidelidad del mercado. Mientras se mantengan estas variables, no necesita provocar ninguna nueva disrupción tecnológica (ya lo hizo en su lanzamiento).

Apple ha provocado varios cambios enormes en el sector de la tecnología durante los últimos años, lanzados desde la innovación y la calidad de sus productos (mostró que se podía hacer mucho dinero sólo con productos de gama alta):

  • Lanzamiento del iPod: ya existían otros reproductores con memoria flash en el mercado, pero lograron que el iPod se convirtiese en el principal actor, y definitivamente cambiase la forma de consumo (y de compra) de contenido musical (a la larga digital). ¿alguien se acuerda del Mini-disc?
  • Lanzamiento del iPhone: si Bill Gates desde Microsoft consiguió llevar un PC a cada casa, Steve Jobs desde Apple logró llevar un “PC” a cada bolsillo (en ambos casos, personalmente esta es la principal aportación al mundo de la tecnología que les atribuyo).
  • Lanzamiento del iPad: el dispositivo perfecto entre el móvil y el PC… el nicho que nos faltaba para optimizar el acceso a la información digital en cada situación.

Para los usuarios es una pena estar abocados al lanzamiento de un nuevo modelo de año en año, en el que “simplemente” se aumenta su rendimiento y poco más (aquí quiero separar el lanzamiento del iPhone 4, el primero que disparó la calidad de las pantallas, cambio que ya se ve reflejado en los demás dispositivos de la competencia, y está llegando también a las computadoras). La única forma de evitar esta tendencia es a través de la competencia, si se dejan de líos con las patentes, en este sentido podemos tener años interesantes por delante (Android ya está maduro, y Microsoft está apostando mucho por este sector).

¿Ha olvidado Apple la innovación?

No creo. Esperemos a ver que tienen planeado para la televisión, ahí es donde puede llegar la próxima gran disrupción en el sector de la tecnología (y ya iba siendo hora, no se me ocurre otro “cacharro” que haya permanecido durante tanto tiempo sin ningún gran cambio).

A nivel de dispositivos móviles, creo que el campo donde más se puede avanzar es a nivel de Software (tanto los sistemas operativos en sí como las aplicaciones) y en lo que a Hardware se refiere, la batería: quien consiga una batería que ofrezca una duración digna, provocará un gran salto (si me quedo sin batería ni puedo pagar con mi móvil, ni utilizarlo para encender el coche, ni para abrir la puerta de casa…).

Nota: en el caso Wikileaks el gobierno estadounidense solicitó a Visa, MasterCard y Paypal para evitar que las donaciones realizadas a favor de Wikileaks llegasen a su destinatario… y las 3 empresas cumplieron esta petición, de forma que el gobierno estadounidense logró decidir en qué y en qué no podían los ciudadanos del resto del mundo gastar su dinero.

Tabletas: sobre competencia, estándares, patentes, publicidad y precios

Ya he comentado que creo en las posibilidades del nicho de mercado de las tabletas (“Primeras impresiones con una tableta“), y que consideraba 3 opciones como las realmente interesantes para el usuario a día de hoy: iPad, Samsung Galaxy Tab 10’1 y Motorola Xoom. Lo ideal para los usuarios, sería que hubiese más competencia.

Competencia

A nivel de hardware poco a poco va habiendo un buen catálogo de fabricantes:

Si la guerra de patentes no lo impide, a nivel de Hardware tenemos competencia.

Sin embargo, la mayor falta de competencia está a nivel de software, sin entrar en valoraciones sobre modelos de desarrollo de software (modelo abierto, que no libre: Android – modelo cerrado: iOS), o experiencia de usuario, sólo iOS y Android tienen una cantidad de aplicaciones suficientes para de verdad sacar partido a tu dispositivo, lo que provoca una enorme devaluación de otras opciones:

  • Playbook de RIM, movido por el BlackBerry Tablet OS, actualmente está empezando a recibir rebajas en su precio en Bestbuy, lo que indican que tienen problemas para colocar el stock…
  • TouchPad de HP, del que se ha anunciado su abandono al dejar de lado el desarrollo de WebOS.
  • Y parece que Intel tras la espantada de Nokia también se está planteando el futuro de MeeGo.

Ahora mismo una buena elección de plataforma es mucho más importante que las especificaciones técnicas de los dispositivos. Si bien esto está cambiando: gracias a la capacidades de HTML5 (y a los avances de CSS3), van apareciendo aplicaciones Web cuya experiencia de usuario es prácticamente la misma que se consigue a través de una aplicación nativa (para juegos con grandes renderizaciones gráficas esta opción no será posible, pero si para el gran grueso de aplicaciones). Por ejemplo: la nueva versión web del Financial Times diseñada específicamente para el iPad y el iPhone, donde la interacción con el usuario es como en las aplicaciones nativas, e incluso se puede leer offline (si bien en este caso la han desarrollado para no ceder el 30% de la recaudación de las suscripciones a Apple, condición necesaria para estar en la AppStore). Otro buen ejemplo es la versión web para acceder desde el teléfono móvil o tableta de Gmail.

Estándares y patentes

Aquí entra el juego la importancia de los estándares, que en cierta medida podríamos considerar lo contrario a las patentes (más estándares y menos patentes por favor…), como lo es HTML5, que cualquier navegador web moderno interpreta a la perfección (parece que hasta Microsoft está por la labor de que su navegador cumpla este estándar, para los que no lo sepáis, el Internet Explorer ha sido a lo largo de los años el principal quebradero de cabeza de los desarrolladores de aplicaciones web ya que interpretaba el HTML de manera diferente a como marca el estándar).

Internet, el principal medio acelerador de nuestra sociedad (gracias especialmente a las nuevas formas de conectarnos, compartir y colaborar, y a poder acceder a contenidos educativos desde cualquier lugar), ha conseguido expandirse y llegar a ser este gran motor gracias a basarse en una serie de estándares que permitían que cualquiera pudiese formar parte de la “red de redes”. Otra cosa es entrar a valorar la composición y el funcionamiento de los organismos que aprueban dichos estándares, que no van a la velocidad que sería preciso, creo debido a la dificultad en aunar los diferentes intereses de los actores implicados y a un exceso de burocratización… (por ejemplo, el estándar Wifi-N tardó 7 años en aprobarse).

Publicidad y precios (sobre el HP Touchpad)

Tras el anuncio de HP del abandono de WebOS y de sus productos asociados, así como la puesta en venta de su rama de computadoras (que puede que al final quede en una excisión y no en una venta al mejor postor), ha ocurrido algo interesante que parece estar haciendo cambiar de opinión a los mentores de esta medida: el HP Touchpad ha disparado sus ventas.

En mi opinión esto ha ocurrido principalmente por la combinación de  2 factores:

  • Publicidad: el anuncio de HP disparó comentarios a nivel de cualquier anuncio de Apple (que son quienes de verdad generan interés y obtienen enormes réditos de publicidad gratuita). Hoy en día, todos los compradores, en mayor o menor medida son compradores expertos, es muy complicado que nadie compre algo tecnológico de lo que no haya oído hablar a alguien o no conozca directamente, y al Touchpad le pasaba esto.
  • Precio: la disponibilidad del modelo de 16GB por 99€ resulta casi obligado adquirirlo, ya que a poco que haga merecerá la pena.

A este estupendo precio, hay que sumarle otro motivo para plantearse adquirirlo:  ya está el mejor equipo de desarrolladores de ROMS de Android trabajando para tener una buena ROM de Android para el HP Touchpad.

¿Una caja “menos tonta”?

Ha pasado ya tiempo desde el llamado “apagón analógico” y, como casi todo el mundo temía, esto no ha supuesto ningún cambio a la hora de consumir contenidos digitales de calidad. La Televisión Digital Terrestre (TDT) nació muerta, así que veamos qué nos ofrecerá el mercado en un futuro próximo y qué servicios existen ya en otros países.

La TDT caerá en poco tiempo… y la televisión por cable también.
Parece que las tornas van cambiando y parece que el visionado de contenidos bajo demanda ganará la partida al visionado de contenidos en tiempo real. Aunque ahora nos parezca ilógico que la gente prefiera ver los contenidos en tiempo real al “verlo cuando quiero, cómo quiero y donde me da la gana”, hasta hace poco podíamos leer estudios que afirmaban que un alto porcentaje de consumidores de contenidos televisivos preferían visionar aquello que los canales de televisión les ofrecieran, ya que al final el mero hecho de tener que elegir qué ver les hacía perder más tiempo en la elección que en el visionado.
Ahora esto está empezando a cambiar y existen varias alternativas (la mayoría sólo disponibles, de momento, en Estados Unidos) que están calando muy bien en el mercado.

Netflix
Netflix es una empresa que empezó con el alquiler de DVDs a través del correo y que ahora, aunque aún sigue ofreciendo este servicio, ofrece a sus clientes la posibilidad de visionar películas y series de televisión en su televisor a través de Internet con la ayuda de una Xbox, una PS3, Google TV, Apple TV o cualquier otro dispositivo que permita el streaming desde Netflix. Si se están preguntando cuanto costaría todo esto, no se alarmen: 8.99$ al mes. Algunos imaginamos que si intentaran montar este servicio en España, seguro que intentaban colarnos un precio desorbitado…

Hulu
Hulu es otro sistema de streaming de shows y series de televisión. Entre sus proveedores de contenidos se encuentra las cadenas NBC, Fox o ABC, entre otros. Ofrece contenidos a través de flash vídeo, con una calidad algo superior a YouTube, pero menor que el estándar televisivo.

Por cierto, a raíz de los comentarios anteriores sobre cómo están ganando terreno los sistemas de contenidos bajo demanda frente a los métodos tradicionales,veamos algunos datos:

  • Netflix, quizá el mayor proveedor de contenidos bajo demanda, representa el 20% del tráfico de Internet en Estados Unidos durante el periodo de “máxima audiencia” (entre las 8pm y las 10pm). [1]
  • Ericsson ha publicado un estudio sobre cómo está cambiando el comportamiento de los consumidores. El porcentaje de personas que consumen contenidos broadcast sigue siendo alto, pero el visionado bajo demanda está aumentando regularmente, algo que no es ninguna novedad. El dato más revelador de la encuesta es que el gasto del consumidor no es proporcional al tiempo de visión invertidos: El consumidor gasta una media de 38 euros mensuales en consumo de TV/Vídeo, con un 60% de ese presupuesto dedicado a las emisiones broadcast. Sin embargo, las emisiones broadcast sólo representan un 40% del tiempo dedicado al consumo de TV/Vídeo, por lo que no están pagando por el servicio que más utilizan. [2][3]
  • Casi 800.000 hogares abandonaron la TV (es decir, sus subscripciones por cable o satelite) por alternativas online (Netflix, Hulu, etc). [4]

¿El gran cambio?
Desde el nacimiento de la televisión no se ha apreciado ningún cambio significativo en la forma de consumir contenidos a través del televisor. De acuerdo, ahora hay más canales, ha llegado la TDT, etc, pero ninguno de estos avances ha supuesto cambio alguno en la forma de visionar contenidos de manera pasiva. Google, con el lanzamiento de su Google TV, parece querer cambiar aquello de la “caja tonta” por la “caja lista” (aunque creo que la “caja menos tonta” sería un término más correcto).
Con Google TV, un sistema basado en Android, además de ver la televisión, podremos navegar libremente por Internet, utilizar las redes sociales o, como en los smartphones, bajarnos aplicaciones del Market. Google espera que esto impulse el mercado de la televisión como los smartphones lo ha hecho con el de la telefonía. El otro día mi compañero Jesús Rodríguez hacía el siguiente comentario sobre la aplicación de la Formula 1 para Iphone: “No sé cómo los comentaristas de televisión se pierden en la retransmisión, con la aplicación de la F1 puedes ver en todo momento dónde está cada piloto”. Pues traslademos esto a Google TV: Estás sentado en tu casa, viendo la carrera y, simultáneamente, podrías lanzar una aplicación de la F1 para ver exactamente el estado de la carrera, con un mapa en tiempo real de dónde está cada piloto y qué tiempo están haciendo. Al mismo tiempo, podrías estar comentando la carrera con tus amigos en GTalk o Facebook. Las posibilidades son infinitas.

Yo me lo guiso, yo me lo como.
No es ninguna novedad pero es algo que la se está haciendo. Ante la falta de alternativas como Netflix, hay mucha gente que prefiere montarse un auténtico sistema de contenidos bajo demanda propio. Es decir, bajarse sus series de televisión o películas favoritas, almacenarlas en un NAS compartido en su red local y acceder a estos contenidos a través de un televisor contectado a través de MediaCenters, como XBMC.

Aunque las productoras y proveedoras de contenidos digitales se tiran de los pelos ante esta posibilidad, realmente aquí, en España, los usuarios no tienen una alternativa “legal” para el visionado de contenidos bajo demanada. Nuestras conexiones de Internet son más lentas y caras que en otros muchos países, las televisiones no vuelcan totalmente sus contenidos en sus webs de manera gratuita y no existen servicios como Netflix. Recordemos que en Estados Unidos la cuota mensual de Netflix son 8.99$, esperemos que si implantan aquí servicios parecidos no pongan una cuota mensual de 20 o 25 € y después digan “es que la gente no paga, prefiere descargar” ante la falta de clientes.

Referencias:
[1] Netflix accounts for 20 of peak US Internet Bandwidth Study
[2] Half Of Consumers Watch On-Demand Internet Television Weekly
[3] Consumer study shows changing TV behavior
[4] Estimate: 800,000 U.S. Households Abandoned Their TVs For The Web
[5] Internet TV and The Death of Cable TV, really

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