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Archive for 19 febrero 2012

Receta contra la piratería: tras la disponibilidad y el precio razonable: personalización

Leyendo When does sharing become stealing?, he pensado que ya es momento de ir un paso más allá en nuestra “Receta contra la pirateria: disponibilidad y precios razonables“.

Una vez tienes tu producto disponible sobre cualquier plataforma (y al mismo tiempo en todo el mundo, os enlazo un estudio en que se comprueba que el retraso en los estrenos es un disparador de la piratería), y en un precio razonable (razonable para el público, que a la mínima que puede se apunta a Netflix, Hulu, Spotify, Itunes Match… interesante esta última opción, ya que se está descubriendo como una forma de conseguir ingresos de donde antes no se conseguía nada…), llega el momento de ofrecer un valor agregado a través de la personalización de la oferta, basada en la información del perfil del usuario.

En el artículo se expone como la industria del contenido no tiene claro como gestionar la opción de que los usuarios (sus clientes) compartan cuentas de sus servicios… por ejemplo, toda la familia o amigos compartiendo una misma suscripción para ver los contenidos de la HBO (por cierto, junto a la BBC, en mi opinión los que mejores contenidos crean).

Están tan perdidos que intentan mantener oculta esta opción, ni prohibiéndola (parece que poco a poco va calando el significado del efecto Streisand), ni dando detalles de como hacerlo… pero siguiendo sus “razonamientos” hasta el momento, es cuestión de tiempo que decidan que eso es “robar” (sin comentarios al respecto).

¿cómo evitamos que se compartan usuarios? Tenemos 2 vías:

  • A base de prohibiciones: permitiendo sólo nº de streams simultáneos, o un nº de IPs… es decir, más de lo mismo, persiguiendo a sus clientes hasta criminalizarlos… (esta es la opción equivocada, tristemente es la que la industria de los contenidos suele escoger).
  • Personalización  de la oferta: muchas opciones:
    • Conexión usuario – redes sociales para compartir lo que estás viendo y comentarlo (Facebook, Twitter, Miso… incluso con iMDB),
    • recomendación de nuevos contenidos de acuerdo a lo que has visto hasta el momento (Netflix ya lo hace, lástima de catálogo…),
    • ofertas especiales de acuerdo a tus gustos,
    • avisos personalizados sobre cuando está disponible el nuevo episodio de las series que sigues…
    • etc…

    Todo gira en torno a ofrecer un mejor servicio a partir de la información que se tiene del usuario (que es mucha), así me interesará que de verdad sea mi consumo, y no el de toda mi familia o amigos… (por ejemplo, no me gustaría perder opciones de conseguir alguna promoción relacionada con la segunda temporada de Game of Thrones porque a mi madre le gusta CSI y se ha visto todo los episodios disponibles…, o recibir los avisos de Sex and the City cuando los que me interesan son los de Mad Men…).

Está claro, no se trata de evitar que se compartan usuarios, se trata de fomentar tener tu propio usuario. Si se consigue generar ese valor agregado relacionado con la información del perfil del usuario, se conseguirá que muchos queramos nuestro perfil.

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Lo mejor que se le puede enseñar a alguien… utilizar Internet

Si me preguntasen, que es lo más importante que podría enseñar a alguien, y que considero que todo el mundo debería aprender a hacer, es a utilizar Internet. Y por utilizar, simplemente me refiero a que comprendan lo más básico, como:

Me parece que es la versión moderna del “¿qué es mejor, que te enseñe a pescar y te de una caña o que te de X pescados?”, obviamente es mejor enseñar a utilizar las herramientas que tenemos a nuestro alcance, que andar creando dependencias innecesarias, ya que sabiendo moverte por la red, tienes a tu disposición el mayor centro de información que jamás ha existido.

Esto se me viene a la cabeza muy a menudo, por ejemplo, cuando veo a mi alrededor a personas no técnicas infrautilizando su flamante nuevo smartphone (que les ha costado un buen dinero), y es por algo tan sencillo como que no se les ha ocurrido entrar en Youtube, y buscar, por ejemplo, “cómo funciona un iphone” o “trucos Andriod” (o temas más mundanos como: “nudos corbata“). Muchas veces parece que quienes nos dedicamos a trabajar sobre la tecnología lo sabemos todo por eso, o que tenemos un sexto sentido para ello, y no es así, la principal diferencia es que conforme no sabemos algo, o queremos aprender más, automáticamente nos vamos a Google y buscamos, y esto es algo que todo el mundo puede, y debería, hacer.

Incluso si lo que estás buscando es una educación más formal, muchos se sorprenderán de la cantidad de recursos disponibles, muchos de ellos gratuitos (algunos de los que ya os hemos hablado como Yo estudio en el MIT… ¿y tú? o Busuu.com, gran ejemplo de elearning 2.0, y otros de los que os hablaremos en breve, como iTunesU o The Faculty Project).

De este modo, me parece importantísimo que esto se incluya en los planes de estudios (desde una edad muy temprana, volviendo el uso de Internet algo natural en el día a día de todos). Es más importante que, por ejemplo, aprender a resolver integrales, ya que te permite “aprender a resolver integrales” (con infinidad de ejemplos y explicaciones a tu disposición), y mucho más. Como ventaja colateral a esto, se potenciaría la lectura en otros idiomas, y las ganas por aprenderlos (recuerdo cuando empecé a trabajar lo que me costaba leer en inglés… afortunadamente ahora de manera natural ya mi primera búsqueda en Google es siempre en inglés, ya que en general hay más contenidos, y suelo encontrar lo que busco más rápido).

Y porqué no se potencia esto, sencillo, porque quienes nos legislan aun son tecnológicamente adolescentes, y al igual que se dejan influir por lobbies y se crean (o intentan crear), leyes que no buscan el bien común (Más sobre el peligro de legislaciones “parciales” (SOPA, PIPA, Sinde-Wert…), SOPA, Protect IP, Ley Sinde-Wert… o como romper Internet…), tampoco conocen el potencial de crear una sociedad con un alto grado de auto aprendizaje (Internet: conectar, compartir, colaborar, Internet como medio acelerador). Supongo que es complicado pedir esto a personas que se han formado durante los 60’s y 70’s del siglo pasado, pero igual que yo por mi profesión estoy obligado a leer mucho, y mantenerme lo más actualizado posible, los políticos también deberían estarlo, y hoy en día, mantenerse fuera de Internet, implica seguir viviendo los 80’s (también del siglo pasado).

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¿A qué aplicaciones has concedido acceso en tus redes sociales? mypermissions.org

Con el paso del tiempo vamos dando acceso a infinidad de aplicaciones a nuestra información en las diferentes redes sociales, aplicaciones que en muchos casos ya no utilizamos, sin embargo no solemos revocar dichos permisos cuando ya nos las utilizamos (por ejemplo yo tenía 104 aplicaciones en Facebook, 93 en Twitter o 20 en LinkedIn… y vale que yo soy un enfermo que lo prueba todo, pero seguro que a más de uno os va a sorprender la cantidad de aplicaciones a las que habéis concedido permisos).

Os recomiendo utilizar 5 minutos en solucionar esto, utilizando como punto de partida el panel que nos proporcionan desde mypermissions.org (página indispensable en vuestros favoritos o delicious).

Me parece sencillo y brillante al mismo tiempo (tanto que casi se lo plagio para que os guardéis nuestra entrada y no su web ;), pero no es como considero que se deba tratar los contenidos de Internet), no es más que un conjunto de enlaces directos a la configuración de los permisos de acceso a aplicaciones de terceros en cada red social. Además de los enlaces, nos ofrecen una “receta” de ifttt para configurarnos un recordatorio mensual.

En mi opinión, al menos 2 veces al año merece la pena hacer un limpiado de permisos, dejando sólo las aplicaciones que realmente utilizas.

Partiendo de censuras… llegando a modelos de software…

Si miramos en el diccionario de la RAE la definición de “censura“, nos encontramos 8 acepciones, de las que me traigo la 2ª y la 4ª:

2. f. Nota, corrección o reprobación de algo.

4. f. Intervención que ejerce el censor gubernativo.

En ambos casos es algo parecido, siendo la  2ª aplicable a la política de Apple en la App Store, y la 4ª a la política de Twitter respecto del borrado de Tweets. El resultado es el mismo, contenido vetado para los usuarios, pero el disparador varía, por un lado no tenemos quién o porqué se censuran aplicaciones (ejerce la censura porque quiere), y por otro tenemos quien acata la ley de cada país (aunque la ley no nos guste, tanto particulares como empresas deben acatarla). En resumen, Apple censura porque quiere, y Twitter censura porque debe.

Esto viene a cuento del revuelo que se generó cuando Twitter (“La masa enfurecida, ahora contra Twitter“) anunció su sistema de borrado de tweets por países (antes ya los borraba, pero globalmente, así que lo que anunció en realidad es que estaba reduciendo el ámbito de su censura), y a la escasa actividad contra el comportamiento de Apple (terminan de censurar el nº de febrero de Muy Interesante).

Partiendo de que me gustan los productos de Apple (por experiencia de usuario, eficiencia y durabilidad), por lo que casi todos los cacharritos que utilizo son de ellos (actualmente un iPhone 4S, un iPad 2 y Macbook, éste último ya con 4 años), por lo que rápidamente se me etiqueta con una fanboy de Apple, sin embargo hay cosas de Apple que no me gustan, y aunque imagino que muy poco a poco las irán “corrigiendo”, considero que son su mayor debilidad de cara al futuro (aunque quien con una cuota de mercado del 8,7% de teléfonos móviles se queda con el 75% de los beneficios, poca debilidad se le supone).

iOS, el ecosistema más cerrado

iOS es un sistema en sí tan cerrado como lo puede ser Windows, podemos decir que un poco más ya que sólo te deja instalar aplicaciones desde su App Store (“App Store, modelo a seguir…“) salvo que hagas el jailbreak al dispositivo. Hasta aquí tampoco nada exagerado, el problema es cuando entramos a ver las condiciones de publicación de aplicaciones de la App Store, y sólo voy a añadir otro punto al ya comentado:

  • El ya comentado de la censura “temática” (cuidado, que en la portada de Muy Interesante se mencionaba “pene”… donde vamos a parar…). Al menos que fijen bien lo que es sexo y lo que no, para que quien quiera publicar algo sepa a que atenerse. Y obvio, por esto no puedes ni plantearte lanzar un modelo negocio exclusivo a través de iOS, aunque hay quien lo hace.
  • No admiten software libre: las licencias son incompatibles, y software como el reproductor de vídeo VLC, el media center XBMC, o alguna posible suite informática derivada de OpenOffice/LibreOffice se quedan automáticamente fuera de la tienda oficial.

Con esto no estoy diciendo que no deban llevar un riguroso control de las aplicaciones que publican, ya que por el tipo de programación que se utiliza en iOS, el desarrollador podría abusar de recursos del sistema con facilidad (Android al final es una máquina virtual Java que interpreta los programas, y se encarga de gestionar los recursos del sistema, en cambio en iOS se programa sin ese interprete intermedio, con lo que a cambio de mayor fluidez, es necesario aumentar el control sobre las aplicaciones para evitar abusos), pero si deberían analizar seriamente si esta política de licencias incompatibles con las libres o abiertas les lleva a algún sitio (personalmente, considero que el universo iOS sería más rico si aplicaciones con licencias libres pudiesen formar parte de él).

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